1 de julio de 2016

Compuestos Derivados del Rutenio

Por DR. FRANZ THOMET ISLA
Laboratorio de Organometálicos Departamento de Química 
Universidad Técnica Federico Santa María 

Investigación contempla el diseño de nuevos compuestos en base a este metal de transición, para el tratamiento del cáncer.

Diseñar y evaluar la actividad farmacológica de compuestos organometálicos de rutenio (Ru), son los principales objetivos del proyecto que actualmente desarrolla el Departamento de Química de la Universidad Técnica Federico Santa María, y que busca convertirse en una alternativa a los actuales fármacos en base a platino, utilizados en el tratamiento contra el cáncer.

El rutenio, metal de transición perteneciente al quinto período de la tabla periódica, se ha estudiado desde la década de los 80, debido a que exhibe propiedades químicas que lo transforman en un promisorio candidato a droga anticancerígena. Entre las propiedades que se le atribuyen, destacan que este tipo de compuestos exhiben una menor toxicidad general en comparación a las drogas de platino, y además, que algunos metabolitos farmacológicamente activos del rutenio (como Ru+2) se acumulan preferentemente en tejidos cancerosos por sobre el tejido normal. En la actualidad existen algunos compuestos de rutenio (NAMI-A, KP1019 y NKP1339) en estudios clínicos para algunos tipos de cáncer. Debido a que las drogas de platino -utilizadas desde hace más de 30 años en el tratamiento del cáncer- suelen presentar múltiples efectos no deseados, los investigadores han abocado sus esfuerzos en buscar otros metales de transición que tengan una actividad farmacológica parecida, pero con efectos secundarios reducidos.

Frente a este escenario, es que el equipo del Dr. Franz Thomet, académico del Departamento de Química del Plantel, está diseñando nuevos compuestos basados en rutenio, enfocándose principalmente en un tipo que tiene una estructura conocida como “silla de piano”. Estos compuestos organometálicos se caracterizan por contener al metal de transición (Ru+2) unido a un anillo aromático (areno), formando de esta manera una estructura estable de Ru+2-areno con una interesante capacidad para inducir la muerte celular (citotoxicidad).

En este contexto, para el diseño de los compuestos organometálicos, el equipo del Dr. Thomet ha apostado por emplear algunas moléculas de origen natural como el anetol, con el fin de poder generar compuestos anticancerígenos más seguros. El anetol, un constituyente de varios aceites esenciales, posee interesantes propiedades farmacológicas como protector hepático, antiinflamatorio, entre otras.  A la fecha, algunos compuestos sintetizados han mostrado una actividad citotóxica prometedora, especialmente sobre células cancerosas de colon humano (estudios in vitro). Más aún, se observa que algunos de los compuestos de Ru+2-anetol exhiben mayor actividad biológica sobre células cancerosas que sobre células normales, resultado que motiva la continuidad de esta investigación que apunta al desarrollo de compuestos anticancerígenos más selectivos.

Esta investigación, actualmente financiada por la USM, cuenta con la colaboración de la Dra. Catherine Tessini, Maritza Sanguinetti y Beatriz Vivanco, pertenecientes al Departamento de Química, en conjunto con el Laboratorio de Biología Celular del Cáncer, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valparaíso a cargo del Dr. Joan Villena.

 

 

 

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